El torero extremeño venía con sed de aplausos tras no poder triunfar en la pasada Feria de Abril y ya en el quite del primero de Perera por gaoneras a pies juntos mostró sus intenciones. Le esperaba en chiqueros ‘Cervato’, un toro castaño de 546 kilos que no apuntó en los dos primeros tercios lo que mostró en el último. Cogió la muleta Alejandro, levantó la cabeza, miró al público y dijo: “Aquí estoy yo”. Anclado al piso venteño citó a ‘Cervato’ enseñándole el trapo que sería su zanahoria los próximos minutos y con la ternura firme de un padre le enseñaba por dónde tenía que pasar. Los naturales con la izquierda se repetían, el riñón izquierdo del torero se doblaba como un acordeón, Cervato se sometía a regañadientes y crecía la excitación de la plaza. Trazaba Talavante muletazos eternos que mantenían los ‘olés’ en el estómago del hipnotizado público hasta reventar en sus gargantas. Había logrado la sumisión total del toro que no sabía cómo ni por qué pero hacía todo lo que le pedía un extasiado Talavante.
Sabía Alejandro que de la espada dependía que se abriera o no la ansiada Puerta Grande de Las Ventas. Estoconazo a un tiempo hasta la bola, con sabor torero, y el toro cayó rodado sobre el albero. Dos orejas y tiempo para digerir el triunfo antes del sexto. ‘Afortunado’ por caer en las manos del torero extremeño pero no por su condición. A pesar de sus 620 kilos se movió con cierta calidad al comienzo del último tercio pero buscó la huída pronto. En estas, la mente de Talavante ejecutaba a través de sus trastos todo lo que había soñado despierto en las noches de insomnio. Pero el galafate 'Afortunado' no estuvo por la labor.
Ficha técnica:
Octava de feria. Martes, 17 de mayo de 2011. Lleno de no hay localidades. Toros de El Ventorrillo.
Manuel Jesús 'El Cid', de azul oscuro y oro. Pinchazo, estocada y nueve descabellos (pitos). Dos pinchazos, entera y descabello (silencio).
Miguel Ángel Perera, de carmesí y oro. Dos pinchazos y media. Aviso (silencio). Pinchazo hondo y estocada atravesada (silencio).
Alejandro Talavante, de lila y oro. Estocada a un tiempo (dos orejas). Media tendida y dos descabellos. Aviso (silencio).